
Cómo pedir un degradado sin que te lo hagan mal
Un degradado no es un corte, son tres decisiones. Si las tomas tú antes de
sentarte, sales contento. Si las toma el barbero adivinando, sales a medias.
1. Hasta dónde sube
Lo primero es dónde empieza a crecer el pelo. Bajo es justo por encima de
la oreja: discreto, se nota poco cuando crece, y aguanta un mes largo. Medio
llega a la altura de la sien: es el que pide casi todo el mundo sin saber que
lo está pidiendo. Alto sube por encima de la sien y marca mucho la forma
de la cabeza — queda muy bien si la tienes redonda, y regular si la tienes
alargada.
Si no lo tienes claro, di "medio" y mira el resultado. Subir siempre se puede;
bajar, no.
2. Con qué número empieza
El cero deja la piel. El uno deja una sombra. El dos ya es pelo corto de
verdad. Un degradado que empieza en cero es más agresivo y hay que repetirlo
antes; uno que empieza en uno o dos es más suave y aguanta mejor.
Aquí va una que casi nadie pregunta: **si tienes cicatrices o lunares en la
nuca, dilo**. Con el cero se ven todas.
3. Qué haces arriba
El degradado es lo de los lados. Lo de arriba es otro corte distinto, y hay que
pedirlo aparte: cuánto quitas, si quieres que caiga hacia delante o hacia
atrás, si lo llevas con producto o sin nada.
4. Cuánto vas a tardar en volver
Un degradado bien hecho está perfecto dos semanas y decente cuatro. Si sabes
que no vas a volver hasta dentro de mes y medio, dilo: se puede hacer más suave
para que crezca mejor.
Y una cosa práctica: pide la cita con el tiempo que necesita. Un degradado
son veinticinco minutos y un degradado con barba son treinta y cinco. Si pides
quince porque te parece que va más rápido, el que sale corriendo es el barbero.
¿Te has quedado con ganas?
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